Plan Digital Familiar de la Asociación Española de Pediatría

Cómo cumplimentar el Plan Digital Familiar

¿Cómo cumplimentar el Plan Digital Familiar?

A continuación, proponemos una serie de recomendaciones. Señala cuáles crees que se adaptan a tu situación para hacer un uso de las pantallas que disminuya el riesgo para la salud y el cerebro.

Al final, podrás añadir aquellas que consideres que son importantes y no te hayamos sugerido. Recuerda que tu pediatra puede ayudarte ¡No estás solo!

Cuando hayas finalizado la selección, pulsa sobre el botón imprimir que encontrarás al final del formulario para obtener una copia impresa del plan.

Recuerda revisarlo de vez en cuando y actualizarlo con las recomendaciones que necesites.



Recomendaciones generales para la familia:

  1. Fomentar la salud y el bienestar

    ¿Qué dice la ciencia?
    El uso de pantallas es una realidad en la actualidad. Sin embargo, los medios digitales impactan sobre la salud a nivel físico, psicológico y social en todas las etapas de la vida. Los niños y adolescentes tienen un mayor riesgo por estar en desarrollo. El objetivo para obtener las ventajas y disminuir los riesgos que impactan sobre la salud y el bienestar es hacer un buen uso de los medios digitales.

    1. Apagar los dispositivos electrónicos que nadie esté usando.

      ¿Cuál es el riesgo?
      Mantener las pantallas encendidas “como ruido de fondo” genera distracción para el aprendizaje de vocabulario, atención y juego de los niños.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Encender los dispositivos cuando vayamos a usarlos con una finalidad; por ejemplo, ver una película en familia. Evitar el uso de dos o más dispositivos a la vez. Apagar aquellos dispositivos que no usemos.

    2. Límites de tiempo para el uso de pantallas.

      ¿Cuál es el riesgo?
      Un tiempo de uso mayor de dos horas de los medios digitales impacta sobre la salud y el cerebro aumentando el riesgo de deterioro cognitivo y demencia.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Usar los medios digitales el menor tiempo necesario sin rebasar las recomendaciones por edad:
      1) 0-6 años: evitar el uso, no hay un tiempo seguro; 2) 6-12: años menos de una hora diaria; 3) A partir de los 12 años: menos de dos horas incluyendo el tiempo escolar y los deberes.

    3. Fomentar el ejercicio físico en familia.

      ¿Cuál es el riesgo?
      La medida con mayor impacto para aumentar la actividad física es disminuir el tiempo de pantallas.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Los niños, al igual que los adultos, deben realizar ejercicio físico. De 1 año a los 4, 150
      minutos de actividad física al día, sobre todo, jugando. De los 5 a los 17, años 60 minutos de actividad física diaria
      intensa. De los 18 a los 64 años, entre 150 y 300 minutos de actividad física moderada o de 75 a 150 minutos de
      actividad física vigorosa.

    4. Evitar los soportes de pantallas

      ¿Cuál es el riesgo?
      En el mercado existen soportes de pantallas específicos para cada edad: para el carrito, para
      el coche, para que los niños los agarren con facilidad… Los niños menores de 6 años no deberían estar expuestos a ellas
      y por tanto evitar el uso de soportes. Disponer de este tipo de soporte favorece el uso de pantallas a cualquier edad y
      les impide ser conscientes del entorno que les rodea y poder relacionarse con él.
      ¿Cómo prevenirlo?
      En los trayectos en coche pueden dormir, escuchar música o un audiolibro, ver el paisaje,
      explicar lo que vemos o juegos de palabras. Al caminar, podemos explicar lo que vemos, para qué sirven las cosas, hablar
      o disfrutar del entorno. En los tiempos de espera o cuando salimos en familia a comer, hablar, podemos proponer juegos
      de mesa sencillos, pintar.

    5. Postura adecuada

      ¿Cuál es el riesgo?
      Cuando usamos los medios digitales estamos tumbados o sentados. Una mala postura favorece el dolor de espalda. Además, el uso repetido con los dedos sobre un teclado o mando de un ordenador o videoconsola cuando jugamos puede provocar lesiones en el aparato locomotor.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Usar los dispositivos con una postura adecuada, hacer descansos cada 30 minutos y realizar paseos cortos y estiramientos.

    6. Evitar tiempos prolongados de pantallas retroiluminadas

      ¿Cuál es el riesgo?
      La fatiga visual digital provocada por el uso de pantallas en tiempos prolongados genera:
      Síntomas oculares: ojo seco, picazón, sensación de tener algo dentro del ojo, lagrimeo, visión borrosa.
      Síntomas visuales: aumento o inicio de miopía en los niños y adolescentes.
      Síntomas en otras localizaciones: dolor de cabeza y de espalda.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Usar pantallas en espacios iluminados y seguir la regla del 20/20/20 (cada 20 minutos de exposición a la pantalla parpadear 20 veces y fijar la mirada a un objeto lejano).

  2. Zonas libres de pantallas y tiempo de desconexión

    ¿Qué dice la ciencia?
    Disponer en casa de lugares y momentos en que las pantallas estén ausentes nos ayuda a toda la familia a mantener un equilibrio entre lo que está dentro y fuera de la pantalla y evita riesgos como el abuso o las conductas adictivas. El niño debe reconocer cuáles son los espacios y los tiempos libres de tecnología.

    1. Planificar actividades sin pantallas

      ¿Cuál es el riesgo?
      Las relaciones sociales cara a cara tienen una función importante en el aprendizaje, en el desarrollo neurológico, así como en una adecuada salud mental. En el caso del adulto, silenciar los dispositivos le permite estar pendiente del niño y de otros adultos. Los padres también nos beneficiamos de este tiempo al poder establecer momentos de complicidad y confianza con nuestros hijos.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Planificar rutinas y actividades sin pantallas a diario. Según la edad: juegos de construcción, juegos de mesa, disfraces, manualidades, puzles, pintar, leer, ir a un museo, contacto con la naturaleza…

    2. Evitar el uso en el dormitorio y en el baño

      ¿Cuál es el riesgo?
      En el dormitorio se duerme y la exposición a pantallas afecta al sueño. Los baños son lugares donde nos aseamos. Ambos lugares son zonas que requieren privacidad y es innecesario el uso de dispositivos. Este hábito es especialmente importante para evitar riesgos en la etapa adolescente.
      ¿Cómo prevenirlo?
      En casa podemos tener un lugar elegido por la familia para dejar los dispositivos cuando no los usemos, cuando estemos en el baño o nos vayamos a la cama será “el aparcamiento de dispositivos”.

    3. Reducir el uso en zonas de juego

      ¿Cuál es el riesgo?
      Los dispositivos interfieren en las relaciones en el juego entre niños o entre niños y adultos. El juego es una forma natural de aprendizaje de los niños y debemos evitar las interferencias cuando jueguen solos o juguemos con ellos.
      ¿Cómo prevenirlo?
      El juego es un buen momento para interaccionar con nuestros hijos. En los tiempos de juego los dispositivos deben estar silenciados y fuera de la habitación.

    4. Comidas libres de dispositivos

      ¿Cuál es el riesgo?
      Las pantallas durante las comidas se asocian con una mayor ingesta calórica, mayor riesgo de una dieta poco saludable y reducen la interacción de la familia durante la comida.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Las comidas son un buen momento para interaccionar y compartir. Los dispositivos deben estar silenciados y fuera de la habitación.

    5. Dormir sin pantallas

      ¿Cuál es el riesgo?
      Las pantallas antes de dormir provocan: dificultad para conciliar el sueño, disminución de la sensación de sueño, reducción de la secreción de melatonina (hormona que nos ayuda a dormir) y altera la arquitectura del sueño.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Evitar el uso de pantallas 1-2 horas antes de acostarse y mantener los dispositivos apagados y fuera de la habitación.

    6. Atención plena sin distracciones

      ¿Cuál es el riesgo?
      Los dispositivos dificultan la atención porque si los tenemos cerca, estamos pendientes.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Dispositivos silenciados o apagados y fuera de la habitación cuando estemos trabajando, estudiando o en los tiempos en familia.

  3. Ocio digital

    1. Elegir una programación de calidad, con contenidos apropiados a la edad

      ¿Cuál es el riesgo?
      La oferta de aplicaciones, vídeos, juegos, información, materiales... específicos por edad son cuantiosos.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Informarse de fuentes fiables de recomendaciones por edad (por ejemplo, el código PEGI en los videojuegos).

    2. Fomentar el uso creativo

      ¿Cuál es el riesgo?
      En general consumimos tecnología de forma pasiva y esto favorece un mayor tiempo de pantalla.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Fomentar el uso creativo para generar contenido, como un álbum de fotos familiar, vídeos, buscar información juntos sobre algo que nos genere curiosidad, entre otros.

    3. Estar presentes y conocer los contenidos

      ¿Cuál es el riesgo?
      Aunque sigamos las recomendaciones por edad puede haber contenido que no nos parezca adecuado.
      ¿Cómo prevenirlos?
      Revisar los contenidos y las aplicaciones previamente a que los vea el niño y así poder decidir si son adecuados o no. Evitar el uso de “dispositivos niñera” y estar junto a ellos cuando usen las pantallas.

  4. Ciudadanía digital

    1. Fomentar el pensamiento crítico

      ¿Cuál es el riego?
      En los medios digitales, a pesar de los controles parentales, se van a encontrar situaciones e informaciones inadecuadas para su edad o no veraces.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Educarles para ser unos ciudadanos digitales con capacidad de pensamiento crítico y criterio propio, entendiendo que este únicamente se genera: fomentando las habilidades sociales, la importancia de salirse de la burbuja informativa que generan los medios digitales y la capacidad para escuchar y debatir de forma educada opiniones que no tenemos por qué compartir. También es importante conocer la responsabilidad de lo que hacemos en internet

    2. Trabajar la empatía, detrás de las pantallas también hay personas

      ¿Cuál es el riesgo?
      En el uso de dispositivos digitales es más difícil mantener las formas si nos enfadamos o algo nos frustra. Por otro lado, la empatía suele disminuir al no tener a la persona frente a nosotros.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Intentando tratar al otro como nos gustaría que nos trataran a nosotros. Preguntarnos si a nosotros o al otro le gustaría que hiciésemos lo que nos estamos planteando. Usar un lenguaje amable y ser educados.

    3. Respetar la autoría

      ¿Cuál es el riesgo?
      Lo publicado en Internet tiene autoría, usar materiales de terceras personas nos puede generar conflictos en los medios digitales.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Mostrar el respeto de la autoría y citar a los autores.

  5. Seguridad

    1. Fomentar el uso racional

      ¿Cuál es el riesgo?
      Los niños conocen el uso instrumental (apagar, encender, desbloquear, instalar, desplazarse por la pantalla). Sin embargo, desconocen el uso racional (control del tiempo, espacios de uso, veracidad de contenidos, privacidad, capacidad crítica, entre otros). El uso racional lo adquirimos con la madurez, fuera de la pantalla, y cuando está desarrollado es más fácil aplicarlo a los dispositivos digitales.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Cuando le damos un dispositivo a un niño no le pedimos un adecuado uso instrumental, sino un buen uso racional, al ser lo que evita la mayor parte de los riesgos. No tengas prisa para que tu hijo use los dispositivos. Piensa si está preparado y cómo vas a gestionarlo para ayudarle.

    2. Tener sesiones y dispositivos solo para los niños

      ¿Cuál es el riesgo?
      Los niños y adolescentes pueden ver contenido adulto si los dispositivos se comparten.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Establecer sesiones diferentes para cada miembro de la familia con clave de acceso. Tener un dispositivo que pueda usar solo el niño o adolescente.

    3. Ceder los dispositivos, mejor que comprarlos o regalarlos

      ¿Cuál es el riesgo?
      Si regalamos un dispositivo nuevo el niño entiende que es suyo.
      ¿Cómo prevenirlo?
      A determinadas edades, plantearse una cesión de un dispositivo antiguo. El dispositivo es de los padres, no del niño.

    4. Establecer límites específicos

      ¿Cuál es el riesgo?
      Si regalamos o cedemos un dispositivo y no establecemos límites, la probabilidad de tener riesgos es mayor.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Antes de ceder un dispositivo, realizar el plan digital familiar y establecer límites claros en tiempos, espacios, tiempo de desconexión, pedir permiso para comparar o instalar aplicaciones, entre otras. Para más información visita la guía de control parental y el catálogo de recursos de INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad).

    5. Revisiones periódicas de los dispositivos

      ¿Cuál es el riesgo?
      Los niños o adolescentes no tienen las herramientas cognitivas necesarias para hacer un uso seguro de la tecnología.
      ¿Cómo prevenirlo?
      Supervisión periódica de los dispositivos con los hijos. Si lo hacemos con ellos no vulneramos su intimidad, ellos saben lo que hacemos. De este modo les ayudamos a detectar riesgos de forma precoz y encontrar soluciones.

Recomendaciones de 0-6 años:

  1. ¿Qué dice la ciencia?

    Los 6 primeros años de la vida vienen marcados por un rápido desarrollo neurológico. El aprendizaje marca gran parte de su desarrollo y lo adquieren a través de los sentidos, la imitación y la repetición de actitudes, comportamientos y lenguaje. Las pantallas
    provocan un efecto desplazamiento de los estímulos adecuados para el neurodesarrollo ocasionando un coste de oportunidad.
    Los medios digitales, especialmente el ruido de fondo y el estar solos frente a la pantalla interfiere en el desarrollo de la memoria.
    Hay estudios que demuestran que los niños mayores de 15 meses pueden aprender palabras en las pantallas pero tienen dificultades para su interpretación. El uso de dispositivos en diferentes ambientes, como medio de distracción, condiciona alteraciones de conducta y aislamiento. Es adecuado usar estrategias de crianza que enseñen la autorregulación, la calma y el establecimiento de límites.

  2. Recomendaciones por edad

    1. Limitar el uso digital a videollamadas con familiares y amigos.

      ¿Por qué?
      Permiten la interacción social con personas que estén alejadas físicamente de nosotros permitiendo introducir en la vida del niño a familiares y amigos que están lejos.
      ¿Cómo?
      En tiempos cortos con una finalidad concreta: cantar una canción, leer un cuento corto, saludar. Al tener una capacidad de atención corta, respetar el tiempo que el niño es capaz de interaccionar. Evitar los momentos de las comidas o cercanos al sueño.

    2. Reducir el tiempo de uso

      ¿Por qué?
      Evitar el uso, no hay un tiempo seguro.
      ¿Cómo?
      Reducir en la medida de lo posible el uso digital en esta edad.

    3. Estar acompañados

      ¿Por qué?
      No disponen de la capacidad de memoria y atención necesarias para procesar la información ni aprender de los dispositivos digitales.
      ¿Cómo?
      Evitar el uso de los dispositivos sin la presencia de un adulto con la finalidad de que se entretengan es lo que denominamos “los dispositivos cuidadores”. Si los acompañamos cuando usan las pantallas, interaccionar con nosotros, repetir y explicar lo que ven o interactuar con las imágenes les ayuda a procesar la información.

    4. Elegir contenidos sin cambios de imágenes rápidos y con una finalidad concreta.

      ¿Por qué?
      Los cambios de imágenes rápidos, con colores estridentes o ruidos fuertes bloquean la capacidad atencional de los niños a esta edad.
      ¿Cómo?
      Visualizar previamente lo que verá el niño para poder decidir si es adecuado o no.

    5. Ser un buen ejemplo

      ¿Por qué?
      A esta edad empiezan a entender los límites. Además, el aprendizaje más eficaz es el ejemplo de los padres a los que imitan en sus comportamientos.
      ¿Cómo gestionarlo?
      Regula tu propio uso, establece normas para toda la familia.

    6. Evitar el uso para la gestión emocional

      ¿Por qué?
      En esta edad son normales las pataletas. El manejo de las rabietas ayuda al niño a relacionarse con su entorno y a la gestión emocional.
      ¿Cómo?
      Acompañar al niño mediante el ejemplo ante las frustraciones y evitar el uso de las pantallas como “chupete emocional”.

    7. Elegir contenidos adecuados para la edad

      ¿Por qué?
      La capacidad de atención a los 3 años es de 6 a 9 minutos y a los de 4 años de 8 a 12 minutos. Este tiempo es más corto que la mayoría de los programas de televisión o videos.
      ¿Cómo gestionarlo?
      Contenidos interactivos que le permitan al niño participar contestando preguntas o repitiendo. Usar los medios digitales pare realizar videoconferencias con familiares y/o amigos de pocos minutos.

    8. Administrar los dispositivos y los contenidos

      ¿Por qué?
      Pueden acceder a contenidos o imágenes inadecuados para su edad.
      ¿Cómo gestionarlo?
      Las aplicaciones y dispositivos ofrecen a los padres la posibilidad de protección mediante contraseña, desactivar anuncios, activar el modo de búsqueda segura y bloquear contenido. Para más información visita la guía de control parental y el catálogo de recursos de INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad)

    9. Ser un buen ejemplo

      ¿Por qué?
      A esta edad empiezan a entender los límites. Además, el aprendizaje más eficaz es el ejemplo de los padres a los que imitan en sus comportamientos.
      Por otro lado, la presencia de dispositivos digitales en los tiempos de crianza de los hijos aumentan la posibilidad de que los hijos estén irritables al sentirse desatendidos.
      ¿Cómo gestionarlo?
      Regula tu propio uso y establece normas para toda la familia. Eso ayudará al establecimiento de normas y límites. El ejemplo es la herramienta educativa con un mayor impacto en los hijos.
      En los tiempos que estés con tu hijo elimina las pantallas para estar presente y disponible.

Recomendaciones de 7-12 años:

  1. ¿Qué dice la ciencia?

    A esta edad, el niño se vuelve más autónomo y tiene más consciencia de sí mismo y de su cuerpo. En la edad escolar, empiezan a establecer relaciones más profundas con su entorno social. Pueden poner a prueba los límites, romper las reglas y explorar nuevas identidades mientras buscan la aceptación del grupo. La amistad se vuelve algo central en sus vidas tanto para la diversión como para el desarrollo social. Físicamente, en primaria experimentan cambios rápidos; suele haber mucha variación en altura, peso y nivel de desarrollo entre los niños de la misma edad. Es recomendable al menos una hora de actividad física diaria, y es especialmente importante desarrollar otros hábitos saludables como la alimentación, y el sueño. Además, aumenta la capacidad de atención, así como la toma de decisiones más complejas, son más reflexivos, pueden resolver problemas y contribuir en la familia y en el entorno social de muchas formas. Los niños a esta edad comienzan a desarrollar la autorregulación y la autoconciencia, comprendiendo su relación con los demás y gestionando sus emociones.
    Es mejor usar los medios digitales en tiempos cortos y acompañados por un adulto. Este es un buen momento para establecer límites claros en el uso de pantallas para toda la familia y crear hábitos de vida saludables.

  2. Recomendaciones por edad

    Nosotros recomendamos…
    Esta es una etapa crítica para la generación de confianza con los hijos. Es importante crear espacios en familia y con cada hijo por separado para poder hablar de aquellas cosas que necesiten: dudas, inquietudes, miedos, sugerencias, etc. Ese espacio de confianza mutua permitirá que sí en el futuro tienen un problema acudan a nosotros como referentes.
    Respecto a los medios digitales es importante ir explicándoles qué son, para qué sirven, qué cosas pueden ser adecuadas y cuales nos preocupan y explicar a nuestro hijo claramente por qué tomamos determinadas decisiones que puedan ser distintas al resto. Los padres deciden qué dispositivos pueden usarse, el contenido y si se conectan en línea, ser conocedores de las personas con las que se relacionan. Es recomendable que el uso de pantallas tenga un objetivo, se use con moderación y se respeten las normas.

    1. Generar hábitos saludables

      ¿Por qué?
      La tecnología está creada desde el diseño para que pasemos el máximo tiempo posible conectados. Estrategias como las notificaciones continuas, los “me gusta”, los comentarios, las actualizaciones continuas del contenido o el scrolling infinito están pensadas para aumentar el tiempo que pasamos en las aplicaciones para obtener los datos de nuestro comportamiento. Estos datos son los que se utilizan para “alimentar” a la IA que se encarga de aprender nuestro comportamiento, deseos y gustos para que cada vez pasemos más tiempo.
      ¿Cómo?
      Si para un adulto es difícil desconectarse, pensar en un niño o adolescente que aún no puede controlarse. La desconexión digital consciente para mantener los hábitos de vida saludable (por ejemplo en las comidas, antes de dormir, para hacer ejercicio o cuando quedamos con amigos) es imprescindible para que el impacto en la salud disminuya. Recordar, en esta etapa es esencial el descanso, la alimentación saludable, el ejercicio físico regular, el tiempo en familia y los periodos de desconexión.

    2. Actualizar el plan digital con regularidad

      ¿Por qué?
      Es una etapa con cambios rápidos y profundos y a velocidad variable.
      ¿Cómo?
      Revisar con nuestros hijos de forma periódica el plan digital familiar, poder discutir con ellos las normas y tener en cuenta su opinión.

    3. Hablar de los riesgos

      ¿Por qué?
      A medida que hagan un uso más autónomo de la tecnología la probabilidad de enfrentarse a riesgos aumenta.
      ¿Cómo?
      Establecer un diálogo abierto sobre el ciberacoso, la información inadecuada para la edad, la pornografía, el quedar con desconocidos, el envío o la recepción de imágenes con contenido sexual.

    4. Apoyar las decisiones críticas y acompañar en la resolución de problemas

      ¿Por qué?
      Es necesario que sean conscientes de los riesgos y de las posibles soluciones ante ellos.
      ¿Cómo?
      Si necesitas apoyo contacta con la línea de ayuda de INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad). Si crees que existe contenido sensible (sexual, violento…) publicado en internet que deba ser retirado, la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos) dispone de una Canal Prioritario para la retirada de estos contenidos. Para menores de 14 años se solicita por los progenitores y los mayores de 14 años lo pueden solicitar ellos mismos.

    5. Retrasar el uso de redes sociales

      ¿Por qué?
      Las redes sociales son un paso importante porque les permite comunicarse con desconocidos, acceder a información y anuncios según sus búsquedas y compartir con terceros información personal de cualquier tipo cuando su desarrollo cerebral aún está incapacitado para entender las repercusiones de sus actos.
      ¿Cómo?
      Explicar por qué consideramos innecesario el uso de redes sociales en esta franja de edad. Si consideramos que pueden usar algunas plataformas de vídeo o servicios de mensajería que lo hagan desde dispositivos familiares y al ser posible que sean fijos.

    6. Ser su mejor ejemplo

      ¿Por qué?
      La mejor herramienta en la tarea educativa es el ejemplo. Los niños y adolescentes se quedan con poco de lo que decimos y están pendientes de lo que hacemos.
      ¿Cómo?
      Establecer el plan digital para toda la familia, cumplir los límites y compartir con los hijos lo que está suponiendo para nosotros el cambio.

    7. Si se decide que usen tecnología os animamos a adoptar las siguientes recomendaciones

      Recomendaciones:

      Menos de una hora (incluyendo el tiempo escolar y los deberes).
      Limitar el uso de los dispositivos con acceso a Internet.
      Es recomendable que se haga bajo la supervisión directa de un adulto en el momento del uso, con dispositivos fijos y evitar el baño y dormitorio.
      Pactar límites claros previamente tanto en tiempo como en contenidos adaptados a la edad.
      ¿Por qué?
      En esta edad, los padres siguen siendo los referentes para sus hijos. Si establecemos límites similares para todos y explicamos el motivo de por qué algunos son distintos -la finalidad es intentar protegerlos en una etapa en la que aún no están preparados e ir haciendo un uso supervisado y progresivo- se gestionará con mayor facilidad las etapas posteriores.
      ¿Cuál es el riesgo?
      Si no se establecen hábitos y límites tanto familiares como en los hijos sobre el uso de los medios digitales, a mayor edad tendremos que dedicar más esfuerzo y tiempo para conseguirlo. ¡Aprovecha esta edad, es una buena oportunidad para establecer hábitos y límites en este y otros aspectos de la vida!

Recomendaciones de 13-16 años:

  1. ¿Qué dice la ciencia?

    La adolescencia es un período de cambio continuo. La adolescencia es el periodo que va desde el final de la niñez hasta la edad adulta. Los adolescentes están madurando física, sexual y a nivel cerebral, al mismo tiempo que desarrollan relaciones más maduras y buscan una mayor autonomía de los padres. Los amigos se convierten en su lugar seguro que les permite la independencia emocional de los padres y otros cuidadores. Los adolescentes forman amistades y relaciones románticas y comienzan a sentir una mayor necesidad de establecer su propia identidad y orientación sexual. La conexión social con los amigos es necesaria para el bienestar psicosocial en la adolescencia. Aunque sus cerebros aún no han alcanzado los niveles de madurez de la edad adulta, son capaces de pensar en el futuro y resolver problemas lógicos. Están desarrollando una comprensión más compleja de las relaciones humanas, los matices emocionales y su propia moral y sistemas de valores. A medida que avanzan de manera más autónoma en el mundo, los adolescentes necesitan oportunidades para correr riesgos. Para ello, es necesario que tengan a sus amigos como redes de seguridad y sientan que pueden acudir a sus padres en busca de apoyo y orientación cuando se enfrenten a una dificultad o un problema que no puedan gestionar.

  2. Recomendaciones por edad

    Nosotros recomendamos…
    Las pantallas formarán parte de la vida social adulta y en la actualidad, la educación, e incluso para muchos adolescentes es casi la única opción de entretenimiento. Recomendamos que los padres hablen con sus hijos adolescentes a menudo sobre las experiencias y las decisiones que toman. Los padres deben establecer los límites e intervenir cuando sea necesario para ayudar a sus hijos a mantenerse seguros mientras desarrollan habilidades para hacer un uso equilibrado en la etapa adulta. Evitar que las pantallas desplacen a los hábitos de vida saludable y a otras formas de ocio.

    1. Generar hábitos saludables

      ¿Por qué?
      La tecnología está creada desde el diseño para que pasemos el máximo tiempo posible conectados. Estrategias como las notificaciones continuas, los “me gusta”, los comentarios, las actualizaciones continuas del contenido o el scrolling infinito están pensadas para aumentar el tiempo que pasamos en las aplicaciones para obtener los datos de nuestro comportamiento. Estos datos son los que se utilizan para “alimentar” a la IA que se encarga de
      aprender nuestro comportamiento, deseos y gustos para que cada vez pasemos más tiempo.
      ¿Cómo?
      Si para un adulto es difícil desconectarse, pensar en un adolescente que aún no puede controlarse. Estar desconectados conscientemente en determinados momentos para mantener los hábitos de vida saludable (por ejemplo en las comidas, antes de dormir, para hacer ejercicio o cuando quedamos con amigos) es imprescindible para que el impacto en la salud disminuya. Recordar, en esta etapa es esencial el descanso, la alimentación saludable, el ejercicio físico regular, el tiempo en familia y los periodos de desconexión.

    2. Actualizar el plan digital con regularidad

      ¿Por qué?
      Es una etapa con cambios rápidos y profundos y a velocidad variable.
      ¿Cómo?
      Revisar con nuestros hijos de forma periódica el plan digital familiar, poder discutir con ellos las normas y tener en cuenta su opinión.

    3. Hablar de los riesgos

      ¿Por qué?
      A medida que hagan un uso más autónomo de la tecnología la probabilidad de enfrentarse a riesgos aumenta.
      ¿Cómo?
      Establecer un diálogo abierto sobre el ciberacoso, la información inadecuada para la edad, la pornografía, el quedar con desconocidos, el envío o la recepción de imágenes con contenido sexual.

    4. Apoyar las decisiones críticas y acompañar en la resolución de problemas

      ¿Por qué?
      Es necesario que sean conscientes de los riesgos y de las posibles soluciones ante ellos.
      ¿Cómo?
      Si necesitas apoyo contacta con la línea de ayuda de INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad). Si crees que existe contenido sensible (sexual, violento…) publicado en internet que deba ser retirado, la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos) dispone de una Canal Prioritario para la retirada de estos contenidos. Para menores de 14 años se solicita por los progenitores y los mayores de 14 años lo pueden solicitar ellos mismos.

    5. Retrasar el uso de redes sociales

      ¿Por qué?
      Las redes sociales son un paso importante porque les permite comunicarse con desconocidos, acceder a información y anuncios según sus búsquedas y compartir con terceros información personal de cualquier tipo cuando su desarrollo cerebral aún está incapacitado para entender las repercusiones de sus actos. Intenta retrasar el acceso a las redes sociales .
      ¿Cómo?
      Explicar por qué consideramos innecesario el uso de redes sociales
      en esta franja de edad. Si consideramos que pueden usar algunas plataformas de vídeo o servicios de mensajería que lo hagan desde dispositivos familiares y al ser posible que sean fijos e intentar que no usen el smartphone para este fin.

    6. Ser su mejor ejemplo

      ¿Por qué?
      La mejor herramienta en la tarea educativa es el ejemplo. Los niños y adolescentes se quedan con poco de lo que decimos y están pendientes de lo que hacemos.
      ¿Cómo?
      Establecer el plan digital para toda la familia, cumplir los límites y compartir con los hijos lo que está suponiendo para nosotros el cambio.

    7. Si se decide que usen medios digitales os animamos a adoptar las siguientes recomendaciones:

      Recomendaciones:

      Menos de dos horas (incluyendo el tiempo escolar y los deberes).
      Si se permite el acceso a dispositivos -sin ser la única medida que se tome- instalar herramientas de control parental.
      Priorizar el uso de teléfonos sin acceso a internet.
      Retrasar la edad del primer móvil inteligente (con conexión a internet).
      ¿Por qué?
      Si establecemos límites similares para todos y explicamos el motivo de por qué algunos son distintos -la finalidad es intentar protegerlos en una etapa en la que aún no están preparados e ir haciendo un uso supervisado y progresivo- se gestionará con mayor facilidad esta etapa.
      ¿Cuál es el riesgo?
      Si no se establecen hábitos y límites tanto familiares como en los hijos sobre el uso de los medios digitales, la probabilidad de tener problemas aumenta. El smartphone es un dispositivo que permite en la más estricta intimidad hacer una infinidad de cosas que pueden ser inadecuadas en esta franja de edad. Ofrece alternativas como hacer deporte, quedar con sus amigos, participar en un voluntariado o desarrollar actividades que le gusten.

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